Caramelos para olvidar

Deseo caramelos para no pensar,
pues,lo dulce me hace olvidar,
tus labios fríos llenos de sal,
tocando los míos, que ardiendo estaban ya.

Que ilusa fui al pensar,
que regresabas para no irte más,
temía lo que iba a pasar,
solo no lo quise demostrar.

Intento alejar de mi mente,
los pensamientos que me lleven a ti,
guardo el más ferviente deseo,
de esfumar todos los recuerdos.

Volverte como el humo,
expulsado sin pensar,
de los pulmones de aquellos,
que dejarlo no pueden ya.

Patética adicción,
me hace desearte cada vez más,
te veo en mis sueños y pesadillas,
en la oscuridad te vuelvo real.

Limonggi.

Everyone has a secret

Secreto es amar el silencio,
que nace en mi oido
cuando te alejas.
Al ritmo del murmullo de mis letras
me confundes con el viento.
Trabajas para quererte
y querer tener algo,
y no tener nada.

Nada, es besarte y salir corriendo,
Tocarte sólo con mis sueños,
que produce absurda ausencia.

Ausencia al sentirte y tenerte,
en realidades virtuales de ensueño,
que nacen y mueren de madrugada,
Extrañar por ejemplo:
tus pupilas en los atardeceres,
buscarte en infinitos seres,
buscar pretextos,
buscar tus besos
tus manos,
con una absurda lejanía


Lejanía extraña, que mueve mis días
esos en los que de reojo
miro sin mirar tus fotos,
Aún sabiendo,
con infinita incertidumbre
que no conservas las mías.

Mías son las ganas de estar contigo,
De olvidarte sin siquiera intentarlo,
En una eterna espera,
Que termina haciéndome daño.

Daño generado por el añorar un regreso,
Guardar el sabor de tus labios,
en una cajita eterna.
Los hoyuelos de tus mejillas,
Y, tu perfecta sonrisa.

Sonrisa juvenil que ilumina mis días,
Que me hace recordar,
Todo lo que dije mientras dormías,
Y es que, vida mía,
Para nadie es un secreto,
Que, aunque no me nombres,
Mi corazón se empeña,
En gritar tú apellido y nombre.


Antonio fla y Marvee Limonggi

¡Presente y en silencio!



El recuerdo de tus fotos,
motiva mis lágrimas a caer,
la ausencia en ellas,
me impide responder,
tu mirada tan distante,
me hace perseguirte cada vez más,
alimentas mi silencio en cada respirar,
iluminas mi vida con solo mirar,
tus fotos, tu ausencia,
tu sonrisa al despertar.


Te busco entre la gente,
no terminas de llegar,
te siento tan distante,
me pregunto: ¿ Donde estas?,
no dejo de sentirte,
de añorar perderme en tu mirar.
Tu recuerdo me enloquece
no te dejo de pensar
los poros de mi piel
gritan en silencio tu nombre.

Lamento tu ausencia,
añorando tenerte,
sintiendo que me pierdo,
mis manos quieren tocarte,
mis ojos quieren mirarte,
a mi sonrisa le haces falta,
no puedo encontrarte.
Mis brazos están vacios,
anhelan abrazarte,
mi mundo te busca,
te llama, te espera,
y no puede encontrarte.

Entonces,
busco respuestas a tantas interrogantes,
vuelvo al pasado solo para mirarte,
tu distancia me abruma.
Me pierdo en
la complicada tarea de olvidarte,
me rindo y te dibujo entre nubes,
busco tu olor en el viento,
en cada paso que doy,
en lo que siento, pienso y soy.

¿Qué soy?,
Solo tu recuerdo,
solo soy el adiós y el volver a vernos,
pienso en el minuto que se hizo tan eterno,
en tu despedida,
en las lagrimas que derramamos,
me convierto en el abismo,
en el olvido, en lo lejano,
en lo eterno, en las caricias de tu manos,
me convierto en lo prohibido de un te quiero,
en querer y no tenerte,
en lo absurdo en lo ajeno.

En la vida, en la muerte,
en un jamás volveremos,
en el punto que acompaña las cartas suicidas,
las comas que separan cada línea,
lo eterno convertido en un infierno,
un falso final, una derrota,
una nota muerta,
lo que pensé, no me convertiría,
aquello a lo que le temía,
en el miedo que acompaña,
a los caminantes nocturnos,
en las eternas horas,
que transcurren sin rumbo,
en los granos de un reloj de arena,
en la dulce espera que agota,
el ir y venir de las olas,
el aquí y el ahora.

Me despido entre versos,
Entre, líneas que parecen no tener un final.
Surgen un sinfín de preguntas,
Con respuestas ausentes,
Me repito lentamente:
¿Hasta qué punto sabré esperar?
¿Hasta el punto de volver?
de jamás regresar,
¿Hasta que tú aliento se funda en el mío?
hasta que el silencio me diga la verdad.



EDIkrisis y Marvee Limonggi




Tu... Yo... y 6912 Idiomas.


El alcohólico necesita gotas de felicidad,
el sabio no da respuestas,
que no sean verdad.
el niño muestra inocencia,
las aves alegres cantar,
las 4 estaciones adornan el año,
tú, adornas mi mirar.
Tú voz con compás melodioso,
acompaña el sonar de mis pasos.
Escribo sin demoras,
añorando estar en tu regazo.
Ausente no he de sentirte,
estas en mis cuerdas vocales,
cada letra que de mi sale,
lleva tu nombre impregnado.
Inmortales y eternos seremos,
tal y como lo dibujan,
mis preciosas ilusiones.
El atardecer lo dice,
la luna lo confirma,
de mis pupilas, te hice preso,
de tus pecas, soy confidente.

Llámame loca, quizás demente,
por encerrarme en tu corazón y mente,
evitando hallar la salida.
demándame por invasión,
cuya condena,
sea amarte con descontrol,
por los siglos de los siglos,
hasta el final de los días.
La cumpliré con devoción,
escondiendo mi emoción,
haciéndote creer que soy culpable.
Te diré te amo con tonos amables,
inventare nuevas palabras,
quizás me vuelva loca,
envíame al manicomio,
donde mis 4 paredes sean tu boca.
mi tacto te reconocerá,
volviéndose fiel a cada centímetro de piel,
mi olfato aliado de tu olor,
mis oídos admiradores de tu voz,
mis papilas gustativas,
de tus sabores serán amigas,
mi mirada admirara cada parte de ti.
Espera, ¿Qué cosas digo?
eso ya es así,
mis 5 sentidos se han vuelto,
fieles servidores en ti.
Me dices:
Te amo en otro nivel,
debería cambiar la manera de decirlo.
Te digo:
no seas tonto, no es necesario,
el mundo, mi loco mundo,
adora que lo recuerdes,
sin importar que lo digas,
de mil maneras diferentes,
mi piel se sigue erizando,
y con ella,
todos mis sentidos,
siguen descontrolándose.
Letras que forman líneas,
separadas por puntos y comas,
no creas todo lo que digo,
recuerda, estoy loca,
tengo como habitación tu boca,
¿Lo olvidaste?, Yo lo dije,
quizás, lo dije sin pensarlo,
vivir internada en tu boca,
sería la mejor condena.
sigo escribiendo,
sin sentido aparente,
pues, no consigo describir,
lo que pasa por mi mente,
en el rato que llevo escribiendo,
tu imagen la ha recorrido cien veces.
Me pregunto: ¿No te cansas?
me respondo: no lo hagas,
vuélvete inquilino permanente,
para demandarte y
que nos condenen mutuamente,
por tener la brillante idea,
de querer describir lo que sentimos,
en formas diferentes.
Te amo, ¿no lo ves?,
no importa que lo diga,
en mandarín, italiano o francés.
Limonggi.

30 teclas y ... Tú



Yo pensando en ti,

Tú pensando en alguien más,

Yo me pierdo en tu mirada,

Tú ni te molestas en mirar.

Aplico métodos,

formulo hipótesis.

Busco la forma de entender,

lo que no consigues explicarme.

Las respuestas se muestran ausentes,

son sustituidas por versos,

que fluyen a través del monitor.

Yo escribo para ti,

aunque; tú no lo ves,

Tú escribes para alguien más,

eso ya lo sé.

Mis suspiros gritan tu nombre,

los tuyos, parecen no hablar,

nunca vienes, siempre vas,

Yo, permanezco igual.

Imagino que me miras,

tu mirada me aniquila,

me caigo del pedestal,

se formulan mil preguntas,

respuestas no logro hallar,

se escriben las últimas líneas,

el j-u-e-g-o, termino ya.



Limonggi